Lina de la Cruz Acosta duerme ya el sueño de los justos en el cementerio Calan Calan de Barranquilla, al norte de Colombia. De los justos y de los inocentes, porque Lina sólo tenía tres años cuando Gustavo Alonso Aldana la violó para luego matarla. El caso, con ser tan llamativo como nauseabundo, pasaría desapercibido de no ser porque Sahara Valentina Cardozo también encontró la muerte de forma parecida a manos de Pabel Camino Babosa, su tío. Sahara sólo tenía cuatro años.