El gasolinero

La casa de la cultura

El Gasolinero
Francisco Navarro

La biblioteca, entonces, era un lugar mágico, pero alejado de cualquier invención borgiana. Diáfana: no había ningún hexágono salvo las mesas de la zona infantil. Dos trapecios individuales unidos por la base; de colores. La única figura que predominaba era el rectángulo.

El crimen de Afonso

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El crimen de Afonso

En Gante, ya lo he contado varias veces, hay tres torres, la Iglesia de San Nicolás, la torre de Belfort y la catedral de San Bavón. De allí vino Afonso, mulato caboverdiano, analfabeto, romántico, cantante de fados, fabricante de silbatos, de aspecto desangelado y altivo, con la decadencia propia del origen portuense de su padre.

Cosas sencillas y conversaciones agradables

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Francisco Navarro

Vivimos unas épocas de egocentrismo desenfrenado y alabancioso —o eso me parece, comprensivo lector—. A las gentes nos ha dado por cacarear nuestras supuestas cualidades, en menos que se le dice a un perro ¡vete!, omitiendo aquel atinado adagio castellano de “dime de lo que presumes, etcétera”.

¡Viva la Virgen de las Viñas!

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Francisco Navarro

Todos (incluso tú, sapientísimo lector) tenemos la idea del ascetismo castellano y el hieratismo manchego. La mayoría nos dejamos llevar por los arquetipos y los lugares comunes, siempre las trias más transitadas están más duras y son más fáciles de andar que cuando hay que abrir senda, alejada del pataleo.

Los dones del espíritu

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Francisco Navarro

La nuera de Joaquín, cuando monta en coche se persigna tres veces y aprieta los ojos con fuerza, seguramente para ver puntos y colores brillantes. La nuera de Joaquín tiene mucho aguante y paciencia y no reconviene a su marido —ni tampoco a su suegro— cuando conducen, a pesar de que el manejo de los autos lo llevan a su manera.

Las costuras de la vida

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Francisco Navarro

Dos de la madrugada y sigue hilvanando las pruebas que hará mañana. A Marisa la blusa bordada por su madre. El escote le queda pequeño y hay que añadir tela en los costados, sus pechos se han quedado atrapados entre las costuras a punto de estallar.

Inyecciones

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Francisco Navarro

Juanito López Rebollo, socio del casino, un día que estaba a gusto a fuerza de palomitas de anís “La Tomellosera” —y encima le habían ahorcado el cinco doble—, comenzó a hablar de practicantes.

Juicios de valor

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Francisco Navarro

El amor es lo que queda dentro cuando cierras la puerta de casa; tras la pasión, el odio, los celos y el rencor, ese sentimiento que permanece cuando miras tiernamente a los ojos a la mujer que lleva contigo toda la vida —o todas las vidas—, eso es el amor.

El amor es luz

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Francisco Navarro

El palomo hace la rueda a la paloma, buscando lo de siempre. La paloma finge timidez, caminando a pasitos lentos.

—¿Quiere un pitillo?

Miré los muros del Facebook mio

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Francisco Navarro

Apabulla y conmueve ver los muros (si un tiempo fuertes ya desmoronados) de Facebook.  Sobre todo esos gráficos con frases que intentan enmendarle la plana a todo el orbe. Generalmente sacadas de contexto. Algunas de personajes con los que uno no se iría ni a apañar cuartos.

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