Con tantas polémicas como acumulamos en los últimos meses es difícil mantenerse al tanto y no perder la comba del combate dialéctico y del exabrupto político del momento.
Sin duda el ministro de Educación, José Ignacio Wert, se lleva una buena ración de titulares polemistas, es el Mourinho del Congre
Acabo de regresar de los EEUU, país grandioso y grandilocuente, lleno de contrastes punzantes pero que nunca deja indiferente y del cual siempre se puede aprender algo nuevo.
Imagino que nos ha pasado a todos, de repente, como una revelación, encontrarnos de bruces con una actividad, con un lugar, con una novela, con algo que abre una puerta emocional hasta entonces ignota.
Ejemplos hay abundantes del impacto que las campañas virales en la red, denunciando un hecho o promoviendo una reivindicación concreta, acaban por tener en los medios tradicionales y por extensión en los ciudadanos al margen del pájaro 2.0.