Carles Puyol: Fuerza y honor
Bestia competitiva sin parangón, futbolista pura sangre y deportista hercúleo. Vigor desde el control, intensidad desde “el seny” y éxito desde el respeto y el trabajo diario. Su caso es único en su especie. Hablamos de un jugador de club, orgullo e icono de todo un país y ejemplo y modelo a seguir para 47 millones de españoles. Así, leído del tirón, parece fácil, pero si te paras a pensarlo diez segundos, te das cuenta de que es un “rara avis” en esto del fútbol. Es Carles, es Puyi, es él.
Carles nació un 13 de abril de 1978 en La Pobla de Segur, una zona aislada de Catalunya situada en el corazón del Prepirineo. La vida en esas latitudes es dura y el frío curte la piel y el espíritu. La Pobla no es lugar para tibios. Carles nunca lo fue. Su buen trabajo en equipos locales llamó la atención de los ojeadores del Barça, que lo reclutaron para la Masia. Llegó con 17 años a ese “horno empedrado” que convierte levadura infantil en talento y destacó en el filial. Van Gaal lo hizo debutar con el primer equipo en el estadio de Zorrilla de Valladolid. Era un 2 de octubre de 1999 y el Barça venció 0-2. Ese debut tal vez nunca hubiera llegado a producirse de haber aceptado la cesión al Málaga. A veces un sí o un no lo cambia todo. Detalles que cambian la historia.
Desde aquel otoño de 1999 hasta hoy han pasado trece años de servicios prestados para la entidad azulgrana. 624 partidos y 16 goles. Trece años de identidad con una camiseta, unos colores y una idea. El compromiso como vía, el esfuerzo como medio. Trece años dignificando su profesión y creciendo día a día. Trece años en donde la velocidad ha mutado en madurez y el entusiasmo del debutante en la experiencia del veterano. En sus inicios admiraba a Paolo Maldini, hoy Maldini lo admira a él.
Habla cuando tiene que hablar, con jerarquía y autoridad en el campo y con perfil bajo fuera de él. En el campo respeta y es respetado. Fuerte pero honesto. Intenso pero leal. Educado e implicado en cualquier situación dentro y fuera del tapete. Difícilmente el Barça podrá tener en su historia un capitán que luzca de mejor manera ese brazalete. Un capitán que ha levantado tres Copas de Europa (aunque Abidal podría decir algo al respecto) para un club que hasta su llegada tan solo había conseguido una.
Más allá de su catalanidad, de la cual se siente orgulloso y hace gala de ella sin demagogias, su vinculación y entrega con la Selección Española son vox populi. Debutó un 15 de noviembre del 2000 en un amistoso y fue José Antonio Camacho (con quien a menudo se le ha comparado por su raza y tesón) el que le dio la alternativa en la absoluta tras lograr una agridulce medalla de plata en las Olímpiadas de Sydney de aquel año. Doce años después del debut, el ilerdense está a tan solo dos partidos de cumplir 100 entorchados con “La Roja”. En este tiempo ha conseguido que todos le llamen “Carles” y no “Carlos” y entre medio ha logrado una Eurocopa, un Mundial y que España sea la nº1 del Ranking FIFA, siendo piedra angular de todos esos éxitos. Mucho mérito para alguien al que algunas voces quisieron “jubilar” en 2008.
Todo indica que tras la Eurocopa de Ucrania y Polonia finalizará su etapa en la selección. Dejará tras de si una hoja de servicio inmaculada que le ha valido para formar parte de la historia del fútbol español. Su gol de cabeza ante Alemania, el segundo gol más celebrado en la historia del fútbol patrio. Es un justo premio a doce años de fuerza y honor.
Carles no tiene ni tendrá grandes reconocimientos individuales. No da el perfil, piensan los que mandan. Probablemente nunca ganará un Balón de Oro, y la UEFA tan solo lo consideró el mejor defensa de la Champions League en la temporada 2005-2006. Lo cierto, y entre nosotros, bien poco le debe importar un reconocimiento individual, más o menos, cuando te has ganado los corazones de millones de barcelonistas alrededor del mundo, eres seguramente la persona más admirada de TODA Catalunya y eres un ejemplo de integridad, sacrificio y esfuerzo para TODA España. Como decía Tagore: “ambiciona honor, no honores”.
Cuando el que firma era un chaval quería ser “Maradona”, por estatura iba camino, pero mi inoperancia con la pierna izquierda no ayudaba en exceso. Rápido comprendí que aquello no podría ser y no llegué a pasar de 3º regional. El alcohol y el tabaco me hicieron dejar el fútbol a los 26 años (siempre quise escribir esto). Es entonces cuando comienzas a valorar a otro perfil de futbolistas y consideras otra serie de elementos que se escapan de la calidad técnica individual de un futbolista. Valores que van más allá del marketing feroz de las repeticiones y los resúmenes, valores que escapan a las “luces de neón” de las portadas de los diarios deportivos.
Hoy, en miles de patios de toda España, la historia se repite. Millones de niños quieren emular a Messi o a Cristiano Ronaldo. A medida que vayan creciendo se darán cuenta que el bueno de verdad era Carles. Josep siempre lo supo*. No tenía necesidad de seguir trabajando, su hijo era un futbolista afamado y podía vivir a su costa, pero los valores que inculcó a su hijo se lo impedían. Encontró la muerte trabajando.
Carles, quien siempre admiró a su padre, lo ha logrado TODO como futbolista, sin embargo, no solo no afloja a sus casi 34 años, sino que está volviendo a un nivel físico descomunal. Su honestidad para con su profesión, compañeros y aficionados le conducen a tratar de mejorar cada día. Ese es su leitmotiv. De casta le viene al galgo. El día que no pueda seguir progresando lo dejará con la humildad que le caracteriza; mientras tanto, disfrutemos de cada partido suyo, porque cuando nos falte, un club, una selección nacional, un país y 47 millones de españoles, lo echarán de menos.
De un aficionado culé, de un catalán y de un español. GRACIAS POR TODO CARLES.
* [Wikipedia: El 3 de noviembre de 2006 murió su padre, Josep Puyol, de 56 años, en un accidente laboral en el municipio de Sarroca de Bellera a 15 km de La Pobla de Segur. El jugador tenía en su figura paterna un ejemplo de sacrificio y trabajo, como explicaba en su biografía Mi partido, antes del suceso, y el golpe moral para Carles fue muy duro].




















Comentarios
Muchas gracias por comentar el post. Sois muy amables
No soy nada culé ya sabes, pero me ha encantado el artículo, de hecho la frase de " ...la Pobla no es lugar para tibios, Carles nunca lo fue..".
Por mucho Messi, Puyi es aquel jugador que yo quisiera en mi Madrid y ese amigo en el que se puede confiar. Puyi=Nobleza.
Enhorabuena Borja.
Eli
Gran homenaje para un gran jugador. La historia y el recuerdo serán el Balón de Oro de Don Carles Puyol.
Love you puyol... <3
Carles Puyol es tan inmensamente grande como jugador (y aún más como persona) que ha conseguido la admiración de propios y extraños. Yo, que soy madridista, le tengo un aprecio enorme, me parece un tipo sensacional, que juega fuerte pero muy noble. Caballeroso, simpático y muy sincero, todo un ejemplo de lo que debería ser un deportista profesional. Ojalá Xavi fuera menos soberbio y más como humilde como Puyi, un verdadero acreedor del legado 'seny'
Saludos
Borja, muy bien elegido a Carles. Todos hablamos siempre de Xavi, Iniesta o Messi y nos dejamos al más grande.
Hay una anécdota que lo define a la perfección.
Cuando se fue a La Masía su padre le dijo: "Si te echan del Barcelona que sea porque no vales para jugar pero no porque no te hayas esforzado suficientemente en conseguirlo" (más o menos esas fueron las palabras)
Grande Puyol¡¡¡¡
El consejo de su padre dota de sentido al texto.
Gracias Esteban!
Abrazo fuerte
Estimado Juan, el ponerlo en asterisco y cursiva no es porque sí. De hecho no forma parte del texto, es un simple pie de página que complementa lo escrito ut supra, pensé que resultaría obvio. Veo que no
Precioso,enlázalo al twitter de algún amigo suyo que tenga menos menciones que él para que le llegue.
Yo añadiría una dificultad más que ha tenido que sortear para conseguir estar donde está.
Es muy difícil llegar a la cima cuando tu relación con la prensa es muy mejorable,cuando jamás has filtrado a cambio de un apoyo incondicional,cuando huyes de las zonas mixtas y rechazas el 90 % de entrevistas.
Cuando un "señor" como Manolo Lama,que tiene altavoces en tv,radio y prensa casi todos espacios llíderes de audiencia,se pasa 5 años diciendo que estás acabado,que todo lo haces mal... 10 minutos antes del GOL de Alemania ,Lama brama en la Ser PUYOL VETE A TU PUEBLO (la misma frase con la que machacaba a Hierro ),y el bueno de Carles nos llevó al cielo.
Cuanta razón amigo.
Gracias
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