Me niego a tener miedo
MI CANTO ALBANÉS
Estoy pensando en la "doctrina del Shock" ( el nombre de un documental de la canadiense Naomi Klein que recomiendo). ¿Os habeis dado cuenta que ya no ejercen los tres poderes? ¿Cómo lo hemos permitido? Pienso en el juez Garzón. ¿Y el nuestro? El cuarto está tambien de rebajas; más bien de saldo, diría. Aunque "de liquidación" definiría mejor a la prensa de papel. Debemos abandonar la publicidad. Las noticias no son tornillos. Hay que buscar otro soporte económico. Y otros dueños. Con la digital, por ahora, nos libramos aunque no sé por cuanto tiempo. En los orígenes de Internet había un interés militar que fue rápidamente absorbido por el mercado financiero. Bueno, en el fondo es lo mismo. Ganar. Gustosamente atrapados en la red para que compremos. Eso si que es globalidad. Esperemos que siga manteniendo esas puertas de escape, de interés, de comunicación, de libertad. Quiero creer en ella como un "salvavidas". Volver a hacer prensa. Como vocación y como oficio. Para informar, si; y para recuperar a la Democracia.
La red nos salvará del salto mortal. Debemos apostar por ella: prensa, radio y televisión. Todos a través de ella. Puede que así recuperemos nuestros pilares. Puede que así recuperemos nuestras ciudades. Puede ayudarnos a ser ciudadanos, ciudadanos que huyen de una sociedad que, por ejemplo, corre, pelea y cree ser feliz porque ha conseguido un jersey cuyo precio puede ser tres o cien euros según el día. Y eso es lo peor: lo acepta. ¿Cómo puede haber tanta diferencia de precio? ¡Es el mismo jersey! Si aceptamos eso, debemos aceptar que hoy nos paguen cien en vez de mil.
¿Qué nos está pasando? No podemos seguir viviendo así, con esas aspiraciones y con tantas frustraciones y miedo.. A todas horas recibimos noticias negativas. Guerras, ajustes, atentados, recortes, hambrunas, paro, abusos, cierres ... Un salpicado de horrores de aquí con otros de allí, para distraernos mientras hacen .... ¿Qué hacen? Y más importante: ¿Qué hacemos?
Necesitamos decir NO. Que nos oigan decirles: ¡NO! Y que nos devuelvan lo que no les pertenece.
Sólo tenemos una vida y no pienso permitir que me la maten.

















Comentarios
Enviar un comentario nuevo