Riquelme: "No sé qué voy a hacer"
El escudo de Boca de fondo. Las ovaciones corriendo como brisas en el aire de la conferencia. Y él. El genio del balón rompiendo el silencio. Juan Román Riquelme, 72 días después de comunicar que estaba “vacío” y por eso decidía no jugar más en el club de sus amores, nuevamente explicando las razones.
Previo a la palabra del enganche, el presidente “xeneize”, Daniel Angelici, anunció la suspensión del contrato, con licencia sin goce de haberes, que lo habilita a Riquelme a jugar en cualquier club del extranjero.
Y llegó la palabra esperada. Tal es así, que en twitter cinco de las diez palabras tendencias de Argentina estuvieron relacionados a la conferencia de prensa que brindó Román. “Estoy contento de la decisión que tomé. Yo soy hincha de este club, soñé toda mi vida jugar un partido en este club, y tuve la suerte que me fue muy bien”, fue la primera declaración. Después reitero eso que los hinchas boquenses no querían escuchar: “No vuelvo más”. Y esa palabra tendrá eco por un largo, largo tiempo. Riquelme no vuelve más a Boca. Listo. Cuando lo dijo hizo muecas en su rostro, unas lágrimas tramposas quisieron escapar. Las frenó. Aunque luego confesó que cuando vio el video de los hinchas manifestándose en las calles en distintas provincias, lloró. (¡Por eso Román es distinto, una manifestación lo hace llorar, le da valor! Mientras la presidenta argentina y sus “secuaces” se burlan de las manifestaciones populares del jueves por la noche. ¡Cuánta diferencia!) “Vi el video solo, en mi casa, y lloré”, confeso casi quebrado.
Previamente trató de “muchacho” a Maradona. Por cierto, otra vez políticamente incorrecto. Así es Román. Evito hablar del Diego. “De ese muchacho no hablo, la verdad es que lo que dice ese muchacho no me interesa”, afirmó ante una pregunta más de vieja de vereda chusma que de periodismo. Al fin. Román volvió a hablar. Reiteró que no jugará más en Boca. Afirmó que no tiene más motivaciones. Su motivación era la Copa Libertadores. “Amo este club, no me quería retirar en una muleta. Me fui jugando una final de Copa Libertadores. No tengo más objetivos. No me voy a quedar a tomar mate y cobrando un sueldo, prefiero dar un paso al costado y le doy lugar a Paredes”. Sí, eligió su sucesor.
No seguirá en Boca, pero dejó la puerta abierta para seguir jugando. “No sé qué voy a hacer de mi futuro”. Y bueno, eso es un consuelo para los futboleros. ¿Se irá de vacaciones y volverá a jugar? Tal vez. Habrá que seguir esperando. Y se terminó la entrevista multitudinaria, que desbocó todas las previsiones. Uno se queda con una frase: "Si volviera a ser futbolista, volvería a ser Riquelme". Para Boca, como futbolista, punta y final. Para el fútbol, punto y aparte; para la hinchada xeneize: Román es para siempre.


















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