La puesta en libertad de Bárcenas confirma la incompetencia del PP
Luis Bárcenas, y la contabilidad B continúan acaparando la agenda en el PP. El ex tesorero del Partido Popular sale de prisión tras ingresar la fianza de 200.000 euros impuesta por el juez. Acusado de una innumerable serie de delitos enmarcados en la “trama Gürtel”, su puesta en libertad puede remover lo más profundo del Partido Popular. Además, el ministerio público ha acusado a la ex ministra de Sanidad, Ana Mato y al propio partido de partícipes del caso de corrupción a título lucrativo. El trastorno prosigue.
Luis Bárcenas ha salido de prisión este jueves tras reunir la fianza impuesta por la Audiencia Nacional, que alcanzaba los 200.000 euros, y que según el abogado del mismo, Javier Gómez de Liaño, dicha cantidad ha sido aportada por los familiares del ex tesorero, en concreto 9, entre los que se encuentran hermanos, sobrinos o la suegra, debido a que Bárcenas tiene los bienes embargados. Tras 19 meses en la prisión de Soto del Real -desde el 27 de junio de 2013-, Bárcenas estará de nuevo en libertad bajo fianza, aunque tendrá que presentarse en el juzgado tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes) y enfrentarse a una pena de 62 años por 17 delitos fiscales. Aún así, el peligro que su libertad supone para el Partido Popular es inminente. Si el ex tesorero habla puede engendrar un nuevo terremoto en el seno del partido.
Seis años corren ya desde que comenzase la investigación del caso Gürtel, y fue el juez Pablo Ruz quien ordenó su ingreso en prisión por el elevado patrimonio de difícil control que tenía en el extranjero, tanto en Suiza como en Uruguay, EE.UU y Bahamas. Las últimas afirmaciones de Bárcenas ante el juez de Palma de Mallorca reiteran que el PP llevó durante años una “contabilidad paralela” gestionada por el ex tesorero Álvaro Lapuerta y él mismo, la cual se sustentaba con aportaciones de algunos empresarios o responsables de distintas empresas, que tenían “buenas relaciones” con miembros del Partido Popular. Además de que también se realizaron pagos a Jaume Matas cuando se fue a Madrid y a EE.UU. Revelaciones como esta despiertan las viejas pesadillas del partido.
De los 170 imputados por el caso Gürtel, 60 son cargos o ex altos cargos del partido, entre ellos 3 ex tesoreros, 4 gerentes, 11 parlamentarios nacionales y autonómicos y 6 alcaldes. A pesar de que como afirma María Dolores de Cospedal: “todas esas personas están ya fuera del partido”, el PP persiste pringado y mugriento.
La presentación de la convención política prevista para este miércoles por parte del Partido Popular se ha visto salpicado por este acontecimiento, además de que tanto la Abogacía del Estado como la fiscalía confirmaron que los pagos en B iban destinados a dirigentes del PP, como Calixto Ayesa o Jaime Ignacio Del Burgo. Ya no hay por donde escabullirse.
El caso Gürtel
La trama de corrupción que polarizó desde finales de los noventa hasta febrero de 2009 al Partido Popular comienza a esclarecerse. Todo empezó cuando en Baltasar Garzón, en febrero de 2009, hizo ingresar en prisión a dos de sus cabecillas, desbaratando todo el negocio y los manejos llevados a cabo por el Partido Popular. El líder de la red, Francisco Correa, está acusado de cohecho, fraude, malversación, falsedad documental, asociación ilícita y blanqueo de capitales entre otros delitos, por los que se les pide 125 años y un mes de prisión y una multa de 15,5 millones de euros.
Algunos otros nombres que relucen en la investigación como Pablo Crespo, considerado el número dos de la trama y acusado de los mismos cargos que Correa, excepto tráfico de influencias. Crespo se unió al líder de la trama en 2002, tras dejar la Secretaría de Organización del PP en Galicia. También aparece José Luis Izquierdo, encargado de llevar la caja B en la que se recopilaban los sobornos a cargos del partido presidido por Mariano Rajoy, entre otros.
Tres tesoreros
En cuanto a los tesoreros, los nombres son tres: Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís. El primero era el responsable de obtener adjudicaciones a favor de “empresas de confianza” de Correa; el segundo, relacionado con el propio Bárcenas para llevar una caja B “nutridad de donativos o aportaciones ajenos a la contabilidad oficial”, según el juez. Por último, el tercero, acusado de ocultar fondos depositados en Suiza.
Pena y repulsión es lo que puede dar el Partido Popular. Ha demostrado ser un partido inepto, que cuando más era necesario dar explicaciones más se escondía detrás de un plasma, o directamente no aparecía. Lejos quedan los tiempos en los que Rajoy afirmaba que la red Gürtel era nada más y nada menos que “una trama contra el PP”. Además de todos estos personajes, el ministerio público incluye al Partido Popular en las acusaciones como participante a título lucrativo, al igual que Ana Mato, ex ministra de Sanidad.
En pleno momento de precampaña electoral, Bárcenas se puede convertir en un ‘kraken’. No sólo cuenta la preocupación de que el ex tesorero pueda declarar y contar todo lo que sabe, después del material delicado divulgado por él mismo, sino el simple hecho de estar en libertad uno de los mayores iconos de la corrupción política puede poner en peligro la ‘regeneración’ que pretendía el PP. El fantasma en libertad puede hacer recordar los viejos tiempos, y esta vez no se cumple el refrán “tiempos pasados fueron mejores”. Tiempos pasados fueron corrompidos e infectos.
@angel_mateo8






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