Como cada cuatro años la Eurocopa de fútbol echa a andar. Una amalgama de países y estilos; en ocasiones brillante, a veces caótico, un auténtico baturrillo donde se entremezclan la fiesta, el juego y la tradición, mientras las distintas selecciones examinan su potencial, como si algo tuviera que ver el fútbol que se juega en cada país, con el verdadero potencial de su selección.