Todo ha sido contrario a lo esperado y vaticinado por las encuestas. El PSOE jugó en la campaña a ganar a las encuestas y no ha perdido. El PP que quería ganar, pero se conformaba con mantenerse, ha ganado. Unidos Podemos, diciendo que quería superar al PP, queriendo mejorar los resultados del 20D, se ha quedado corto y se mantiene en el tercer puesto. Ciudadanos los grandes perdedores. Todo ello con una participación del 69,84% (73,2% el 20D), que ha influido en los resultados. A partir de ahora se abre el tiempo de las cábalas sobre los pactos postelectorales. Otra incógnita.