Todavía se escuchan por las calles de Madrid, los ecos y el clamor ciudadano contra las violencias machistas, contra el terrorismo machista, que se ha cobrado más de 1200 víctimas desde el año 1999, más que la banda terrorista ETA en toda su historia. La muerte de mujeres en manos de parejas y exparejas, es una cuestión de Estado y los gobiernos no pueden mirar hacia otro lado, sino esforzarse y poner recursos para la prevención y solidarizarse, en lugar de escabullirse, como hace el gobierno del PP.