Como todas las cosas en esta vida, siempre hay un principio, un motivo, un origen o una causa que prende la mecha, un banderín de enganche que alza el telón de los sueños perdidos y que pone sobre el tapete de la realidad todas las ilusiones forjadas a través de los años, entonces un montón de detalles, de intangibles, hasta ese momento inapreciables, se alinea