A veces pasan estas cosas, en ocasiones el fútbol, como la vida, nos sorprende y nos pilla con el paso cambiado, quizá porque estamos acostumbrados a no reconocer lo inesperado, acaso porque cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto van y nos cambian las preguntas. El Leicester ya es campeón de la Premier League, superando todas las dudas, todos los fantasmas y contraviniendo todas las desigualdades que le otorgaban en la salida, como a tantos otros, un papel secundario.