Sir Alex Football Ferguson
Tuve la oportunidad de conocerle personalmente hace algunos años y reconozco que, de todos los mitos del fútbol con los que he tenido la ocasión de hablar, Pele y Di Stéfano ( retirados), Cruyff ( como entrenador) y Maradona, ha sido con diferencia y lejos de esa fama que le persigue de arrogante y cascarrabias, el que más me impresionó; no sé si fue el escenario donde transcurrió la conversación, Old Trafford, la acusada personalidad del personaje o su delicadeza en el trato hacia aquel joven e incisivo periodista, más preocupado por hacerse entender en inglés que en la profundidad de las preguntas; Ferguson logró despertar en mí un interés que no consiguieron los otros y que ha perdurado en el tiempo.
Sir Alex Ferguson acaba de anunciar su adiós a los banquillos después de 27 años de entrenar al United, un tiempo en los que consiguió 39 títulos oficiales, dirigiendo más de 2000 partidos al equipo, 2000 partidos que fueron dos mil arpones clavados a sangre y fuego en su cuerpo, para construir un club desde la ruina económica y deportiva, 19 años sin ganar nada, hasta dejarlo ahora como referencia en el mundo en resultados y en cuenta corriente.
Quizá porque vio morir en sus brazos al que siempre había sido su gran mentor, su referente y su maestro, Jack Stein, en aquella eliminatoria de Escocia para el mundial de México 86; Ferguson ha decidido poner un punto y final, decir basta, antes que su maltrecho corazón le pase factura, por tantas alegrías y por tantos sinsabores. Quizá eso, o quizá porque Sir Alex Ferguson se ha cansado de triunfar.
27 años es toda una vida, 27 años es el tiempo en el que Atlético de Madrid dispuso de 38 entrenadores, el Real Madrid 25 y el Barcelona 14; 27 años es toda una historia que el deporte siempre le reconocerá, situándolo entre los mejores.
Él siempre entendió que el fútbol es algo más que 11 señores en pantalón corto, corriendo detrás de una pelota; desde el principio comprendió el carácter poliédrico de este deporte, sus múltiples aristas que le hacen ser un acontecimiento deportivo singular, pero a la vez un fenómeno social, cultural y económico. Un deporte que invade todos los ámbitos de nuestra vida.
Ese precisamente fue su éxito, comprender el fútbol, entender la aplastante lógica de este deporte en los distintos campos y tratar de simplificar lo que muchos otros hacen tan complicado.
Su carácter indómito, su incansable guerra con los árbitros, su trato paternal en el vestuario y su chicle, su inseparable chicle en los partidos, pasarán a formar parte de la historia del United y del fútbol mundial. Él siempre fue, es y será un tipo peculiar, diferente, porque, si algo llegara a fallar, a sir Alex siempre le quedaba la famosa frase del genial Groucho Marx: ¨ Estos son mis principios, si no les gustan, tranquilos, tengo otros ¨.





