El Bayer Leverkusen muestra sus credenciales hiriendo al Atlético
Un gol de Hakan Çalhanoğlu obliga al Atlético a remontar la eliminatoria en el Calderón si desea acceder a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Para ello, el Cholo no podrá contar ni con Godín ni con Tiago, el primero por acumulación de amarillas y el segundo expulsado. Schmidt ganó la partida a Simeone. En Londres, el Mónaco hizo tres goles al Arsenal y complica mucho a los gunners pese al golazo de Oxlade-Chamberlain.
Apenas compareció el Atlético en el Bay Arena. El miedo al contragolpe ‘aspirina’ –como son conocidos los locales- envolvió el planteamiento de Diego Pablo Simeoney el resultado fue un gol de desventaja para la vuelta en Madrid. Aunque pudo ser peor. El Bayer Leverkusen de Roger Schmidt salió a por todas y faltó el respeto al subcampeón, que intentó complicarse la vida lo mínimo posible desde el principio.
Sorprendió el Cholo apostando por Saúl Ñíguez en lugar de Raúl García para suplir la baja de Koke. El centrocampista quedó incrustado en la izquierda de un centro del campo mutante entre la línea de cuatro y la de cinco, debido a la ayuda siempre voluntariosa de Griezmann a Siqueira. La constante: dos jugadores presionando en campo rival, dejando en solitario a Mandzukic cuando el rival sobrepasaba la línea central. Solo Arda Turan parecía verdaderamente interesado en jugar durante los primeros minutos, fallido el plan de buscar a Mandzukic para prolongar hacia Griezmann, a menudo más ocupado en otros menesteres.
Por su parte, los alemanes se encontraban cada vez más cómodos, con Bender y Castro manejando el cotarro en el centro del campo y amenazando con la velocidad arriba de Bellarabi, que fue un cuchillo por la derecha. El primer aviso llegó apenas pasados diez minutos de juego, con un remate en el área de Spahic –ni él sabe cómo- que fue salvado sobre la línea por Mandzukic.
La intensidad del Bayer Leverkusen otorgó temperatura al partido, provocando chispas entre ambos cuerpos técnicos. Llegaban más los locales sin llegar a rematar mientras el Atlético seguía missing. Pronto empezaron a torcerse las cosas para Simeone. Siqueira y Saúl se veían obligados a retirarse lesionados en la primera parte, siendo reemplazados por Gámez y Raúl García. Además, Tiago se cargaba con una amarilla al cortar un prometedor contragolpe, un arma cada vez más difícil de controlar para los colchoneros.
Pese a todo, las dos mejores oportunidades de la primera parte serían para los madrileños. Primero con un remate de Griezmann y luego con una tijereta de Tiago dentro del área que forzó sendas intervenciones de Leno, más que inspirado. Como el que perdona lo termina pagando, llegó Çalhanoğlu, el jugador más adecuado para asumir la responsabilidad del verdugo, para castigar al Atlético y premiar a los suyos. Una dejada de Bellarabi dentro del área sirvió para que el turco fusilara sin miramientos a Moyà.
Al gol le siguieron unos instantes de protagonismo arbitral, con reclamos por parte de ambos bandos, sin mucho fundamento. Simeone se la jugó y dio entrada a Torres por Arda, sacrificando toda inventiva por artillería pesada. La idea no llegó a prosperar, pues Mandzukic siguió igual de solo –aunque a veces parece feliz así- y Tiago se hizo expulsar con una entrada temeraria a Bellarabi consciente de la amarilla en su haber.
El Bayer tuvo cerca el segundo más por inercia que por opciones reales y Simeone entendió que no había nada más que rascar de Alemania, que había que firmar el resultado. Sin Godín ni Tiago, el Calderón se antoja clave para remontar una eliminatoria en la que, de momento, los alemanes han ofrecido mucho más.
El Mónaco manda en el Emirates
Excelente resultado para los franceses. El 1-3 logrado en el Emirates Stadium deja prácticamente sentenciada la eliminatoria para tristeza gunner, que tuvo un atisbo de esperanza con el golazo de Oxlade-Chamberlain en el descenso. Replegado en los primeros minutos ante el juego alegre y preciosista del Arsenal, el Mónaco se encontró antes del descanso con el afortunado tanto de Kondogbia al rechazar en un defensa su disparo lejano.
Giroud desperdiciaba hasta en dos ocasiones la oportunidad de empatar y poco tardaría el Mónaco en hacer el segundo. La eficiencia para contragolpear que no tuvo en la primera parte la encontró en la segunda, con un gran Joao Moutinho echándose el equipo a la espalda. Berbatov batió a Ospina y Wenger reaccionó introduciendo a Walcott, que estuvo cerca de recortar distancias en una jugada llena de rechaces. De nada sirvió el espejismo ya mencionado en el tiempo de descuento; Ferreira-Carrasco hacía el tercero en un nuevo contragolpe y pone a los monegascos con un pie en cuartos.
Imagen: AFP.






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