Líneas rojas
Están en todas partes, a todas horas; en el lenguaje político no se habla de otra cosa; de pronto se nos ha llenado el país de líneas rojas; todo el mundo habla de ellas, hagas lo que hagas están ahí, adueñándose de nuestras vidas, convirtiéndose en un mantra invocado obstinadamente por nuestros políticos, a veces como argumento, las más como herramienta con las que se pintan la cara para convertir el escenario en una cuadrícula cerrada, en un empate infinito que nos atrapa y nos tiene prisioneros. Las modas son así, sin saber cómo, nos vemos invadidos por un sinfín de delgadas líneas rojas, líneas en permanente movimiento, leves rasgos que se difuminan en el tiempo, según las necesidades del actor y que señalan la incapacidad de los gobernantes, su inacción para encontrar respuestas a diabólicos callejones sin salida.
Pero, saben aquellos que las utilizan ¿Qué es la línea roja? ¿Por qué se utiliza la expresión que ellos repiten como recurso infinito?
La delgada línea roja (The thim Red line) se corresponde con una acción militar del 93 de Highlanders del ejército británico en Sebastopol, durante la guerra de Crimea. Apenas un puñado de soldados británicos se vio acorralado por 2500 hombres que formaban la poderosa caballería rusa. A punto de la rendición, el general Campbell que les mandaba gritó: "No hay retirada, soldados, no hay retirada, deben morir donde se encuentran", y formó una línea humana con la debilitada tropa, una línea roja intraspasable para esperar la poderosa carga enemiga; estos no daban crédito a lo que veían, por lo que pensaron que era una trampa que les habían tendido y decidieron la retirada. La delgada línea roja formada por los pocos soldados británicos, dispuestos a entregar sus vidas, simboliza la sangre fría y el valor para esperar de pie la llegada de la muerte, sin pestañear, y fue inmortalizada por el pintor escocés Robert Gibb en un espectacular cuadro expuesto en el Museo Nacional de Edimburgo.
Hoy, alguno habrá descubierto que la línea roja, más allá del folklore y la moda, simboliza honor y valentía, la lucha por unos principios, por unos valores y por una razón. Ahora que todos hablan de ella, que se multiplican en el pliego de condiciones, que están por todas partes y que sirven, tanto de argumento como de amenaza, deberían saber que las líneas rojas no se negocian, no se trafican y no se transgreden; cuando ocurre, entonces no son líneas rojas, son sólo trazos que se difuminan al calor de otros hechizos.
@AGCastellote







