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La inactiva neutralidad del PSOE andaluz

El Sismógrafo
Pepe Fernández

Un titular reciente de prensa que proclamaba "Los socialistas apoyan a Pedro Sánchez" (en Sevilla) fue calificado en su muro de Facebook como "totalitario" por parte del ex parlamentario europeo, Luis Yáñez-Barnuevo, uno de los pocos nombres destacados y conocidos del socialismo que se está significando en Andalucía por apoyar públicamente la candidatura de Eduardo Madina como futuro secretario General del PSOE.

Yáñez, un histórico del socialismo, ya jubilado, miembro que fue del "clan de la tortilla" y actor destacado junto a Felipe González y Alfonso Guerra del núcleo sevillano que ganó el poder orgánico en Suresnes en octubre del 1974, iba más allá en su comentario y recordaba lo sucedido a lo largo de la reciente historia en relación con el proceso de primarias dentro del socialismo español.

"Con que solo haya una docena (y os aseguro que somos más) que apoye a Madina, nadie se puede apropiar de todo el socialismo sevillano. Los mismos compañeros que apoyaron ayer a Pedro Sánchez apoyaron a Almunia en el 97 y ganó Borrell y en el 2000 a Bono y ganó Zapatero y hace dos años a Carmen Chacón y ganó Rubalcaba. ¿Quieren más ejemplos?".

La Agrupación andaluza del PSOE, la más numerosa y potente de todas, nucleada actualmente sin fisuras en torno al liderazgo de Susana Díaz, no parece participar de la neutralidad activa que, antes del último congreso federal en Sevilla, puso de moda Pepe Griñán, quien acabaría ocupando el histórico ( y simbólico) sillón presidencial de Don Ramón Rubial en la ejecutiva de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Recuérdese que, en los prolegómenos de aquel  congreso que se cerró (en falso) a favor de Rubalcaba frente a Carme Chacón, el máximo dirigente entonces del PSOE-A y presidente de la Junta se hartó de proclamar que no iba a apoyar ni a uno ni a la otra. Formalmente cierto. Meses antes, Griñán tan solo deslizó un comentario elogioso pero muy significativo cuando ya se sabía que Chacón competiría con Rubalcaba por la Secretaría General: "Oyendo a Carmen- dijo- uno se da cuenta de que en este partido la sucesión siempre está asegurada. Que generaciones vienen detrás de nosotros y tienen el mismo espíritu y talante que nosotros".

Griñán, después de esta declaración, guardó como pudo las formas, proclamó su "neutralidad activa" y dejó libertad para que, la que ya entonces se perfilaba como su número dos del Gobierno andaluz y del partido, Susana Díaz, desplegase una intensa y activa campaña en favor de Chacón. La ex ministra de Defensa, para estrechar sus lazos sentimentales con la militancia de Andalucía, echó mano incluso a la cuna almeriense de su padre en Olula del Río donde celebró un gran mitin, plagado de sentimentalismo emigrante más que de propuestas políticas.

Susana Díaz, profunda conocedora de las cocinas orgánicas del PSOE-A, en tanto que Secretaría de Organización, fue el principal apoyo de Chacón en Andalucía a la hora de recabar apoyos y avales para su candidatura frente a "los mayores" del partido y al rubalcabismo.

Por aquel entonces, la vieja guardia del socialismo andaluz, con Manuel Chaves al frente, ya había roto amarras con la política y maneras de su heredero Griñán y, de hecho, la labor durante el congreso de Sevilla del ex presidente de la Junta y su fiel escudero Gaspar Zarrías, fue decisiva para que Rubalcaba ganase el cónclave sólo por un puñado de votos.

La historia se repite

Analizando en estos días la marcha del proceso de primarias socialistas, visto desde el sur, se vuelve a tener la sensación de que, como en febrero de 2012, el pescado de los apoyos oficiales vuelve a estar vendido. Las consignas no escritas en favor de la candidatura de Pedro Sánchez Castejón vuelan fugaces por las redes sociales y por los grupos internos de WhatsApp en las agrupaciones provinciales. Curiosamente no suelen aparecer demasiado los militantes con cargo, pero sí aquellos, los más jóvenes, situados en la carrera para conseguirlos de futuro. Claro que, siempre, de la mano de las estructuras de las respectivas ejecutivas provinciales que no dan la cara.  Es el caso, bastante descarado por cierto, de Almería en el que el activismo en favor de Sánchez Castejón ha sido puesto en manos de jóvenes politólogos que habitualmente arropan y asesoran al SG de la agrupación, hombre considerado más susanista que socialista.

Pero, se preguntarán muchos, ¿qué persigue esta vez Susana Díaz inclinando mayoritariamente a la militancia andaluza en favor de uno de los candidatos?

"Susana lo que busca, sobre todo, es debilitar a Eduardo Madina", afirma con rotundidad un ex cargo público socialista andaluz que apoya al candidato vasco, el mismo Madina que se negó a la retirada de la carrera cuando Díaz, con sigilo, contemplaba la posibilidad de alzarse con la aclamación de todos.  "Llegar Susana al Congreso de julio con más poder político y así influir  de forma decisiva en el presente y, sobre todo, en el futuro del partido",  asegura. Una estrategia que, para el opinante, demostraría que "Susana sigue pensando en su asalto al máximo poder del PSOE a medio y largo plazo, tras ganas unas autonómicas en Andalucía, cuya fecha de convocatoria depende de ella exclusivamente, y así convertirse en la líder indiscutible e indiscutida del partido".

De ser cierta esta valoración de futuro, que interna y reservadamente comparten muchos militantes socialistas andaluces, es fácil concluir que el PSOE se encuentra abocado nuevamente a un Congreso plagado de provisionalidad. Y lo más importante, donde la unanimidad y la fortaleza - tan deseada públicamente por casi todos- no parece que sea finalmente la moneda que cotice en el escenario político socialista español.

A todo esto no deja de resultar sorprendente el silencio que mantienen los barones del socialismo a propósito de cómo está transcurriendo esta fase de las primarias, esos mismos dirigentes que, antes del "sí, pero no" de Susana Díaz, se desgañitaban apoyando una sola candidatura. Precisamente la de la lideresa andaluza que, si todo sigue por el mismo camino, será la que corte el bacalao en el PSOE a partir del mes de agosto.

El anuncio para este miércoles día 25 de la presencia de Eduardo Madina en Sevilla será, sin duda, un termómetro para que el aspirante bilbaíno constate que en Andalucía la neutralidad prometida por el susanismo está inactiva. 

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