El Decano

LAS COSAS COMO SON
Agustín Castellote

Un inquietante mensaje que salía de las entrañas del club más antiguo de España, el Recreativo de Huelva, nos ha encogido el corazón a los que aún creemos en el fútbol de verdad, a los que añoramos el sentimiento y la pasión por encima del interés y el negocio, y pensamos que con sus problemas, con sus defectos y sus limitaciones, al menos en el fútbol, cualquier tiempo pasado fue mejor. Decía el mensaje: “Desde el club queremos hacer público a todo el recreativismo la gravedad de la actual situación por la que atraviesa el Decano. Tras varios meses de abandono y por ende absoluta incertidumbre diaria respecto a la supervivencia de nuestro Recre, existe el claro convencimiento de que en cualquier momento la incapacidad de solventar cualquiera de los problemas que se presentan a diario, acabará provocando que esta historia desemboque en un final dramático para nuestro club ”.

Una nota que advierte la posibilidad de que, después de tanto maltrato, de tanta utilización y de tanto daño, el Decano eche la persiana a una grandísima historia de 125 años en la que el club lució palmito con los mejores, sufrió castigo en el purgatorio, pero siempre fue con la cabeza erguida, con el orgullo de unos colores y apelando a la profundidad de su gran historia y a la ilusión de sus gentes. Duele ver con qué facilidad se pone fin a la leyenda, cómo los malos triunfan mientras los buenos ahogan sus penas en lamentos que nadie escucha, porque quienes tendrían que hacerlo forman parte del problema. Aún conservo en un lugar privilegiado de mi particular baúl de los recuerdos el pregón del Colombino y la carabela de plata, el viejo y entrañable estadio, jugadores como Guerra, Espárrago, Cazorla, Luis Aragonés, Joaquín, Biedma, Uche, Raúl Molina, Julio Alberto y tantos otros, que lucieron su camiseta. Hoy anuncian que el Recreativo se muere porque aquellos que debían llevar la nave a buen puerto decidieron, como tantos otros en tantos clubes, comerciar con la nave e incendiar el puerto. El Recre no se muere, al Recre lo están matando, un asesinato con premeditación y alevosía. Supongo que, pase lo que pase, la historia seguirá contando que un día, en las minas de Río Tinto, unos chalados ingleses inocularon el virus del fútbol y fundaron el HUELVA RECREATION CLUB. Que allí comenzó todo y ese fue el maravilloso punto de partida. 

Todo un alegato de cómo nació el fútbol en España, de cómo se creó aquel Recre y cómo se inició lo que luego se convirtió en pasión; pero nada se dirá de cómo fue el final, cómo fue asesinado por aquellos que por ampliar su negocio, decidieron cambiar la historia y ensuciar el balón.

A pesar de todo el domingo, quién sabe si el último, ellos seguirán ahí, volverán a estar en la grada, a las duras y las maduras, apoyando con su ánimo al equipo y colaborando con su dinero a la situación y sobre todo esperando que llegue un milagro mientras mascullan “se puede dudar de lo que uno piensa, pero nunca de lo que uno siente”.

 

@AgCastellote

España

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