Es hora de un tiempo nuevo
Decía MalcomX, activista afroamericano asesinado por defender los derechos de su gente: “Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”. La manipulación es un arma poderosa, tan destructiva como la bomba de neutrones. Es un arma que atonta. Un arma que desarma. Que inutiliza. Destruye las entrañas de la sociedad. Tanto como la mentira. O la verdad mutilada.
Los medios de comunicación tradicionales, los que están al servicio de los poderes fácticos de la sociedad, han pulsado el botón manipulador ante el inminente peligro que acarreará un nuevo mapa político, un escenario donde los partidos de siempre perderán su fuerza y se apunta a un cambio radical de la situación. Un cambio que asusta a los que más tienen.
Se ha descorrido el telón y la cuenta atrás es irreversible. Veinte años después, España quedó postrada en una calle sin luces, carcomida por la corrupción, presa de una tremenda desigualdad social, un paro que no disminuye y una clase trabajadora cada vez más empobrecida, las respuestas de la clase dirigente quedan en el salón de los brindis al sol que no llegan a nadie.
Un ventilador gigante se ha agitado y la mentira se ha esparcido por todos los rincones. La hipocresía reina en este paraíso de sombras. El miedo y la confusión dominan. Los medios al servicio del dinero disparan bulos y fabulaciones que ya nadie cree. Es hora de un tiempo nuevo, de una situación más justa, es hora de cambios profundos que favorezcan a la mayoría. La ciudadanía lo sabe y quiere gritarlo. El reloj no puede pararse, que no lo detenga nadie.
@butacondelgarci






