“Que veinte años no es nada”, cantaba Gardel en el melancólico y memorable tango. El ocho de mayo de 1994 –hace 20 años ya- los aficionados del Betis peregrinaron de manera masiva hasta Burgos. Después de tres años en segunda, el Betis de Cuellar, Ureña, Olías, Merino, Cañas, Roberto Rios, Ivanov y el Toro Aquino; el Betis de Lorenzo Serra Ferrer… y de Manuel Ruiz de Lopera, estaba punto de regresar a Primera División.