Manuel es un tipo como tú o como yo, un don nadie lleno de sonrisas y buenos propósitos y que todos los días, como una gota de agua que cae del manantial, busca una luz para seguir caminando. Manuel, españolito lleno de sueños, confiesa a su gente que está cansado de trepar por un muro de indiferencia, también confiesa su frustración por no saber resolver la difícil ecuación que le plantea la vida: se encuentra en una edad perfecta, sano como un roble y lleno de ideas.