Dicen que estamos en recesión, que tenemos metida la crisis en la yugular, que de nuestra respiración salen burbujas teñidas de negro, que el futuro es como un camión que espera el mejor momento para aplastarnos. Dicen que Alemania, cabecera central de los mercados, es la que nos marca el paso en esta cárcel gigantesca llamada Europa. Los demás obedecemos. Compramos y obedecemos. No miramos a otra parte.