Posiblemente sea exagerada la afirmación de que no hay nada nuevo bajo el sol, por más que para una parte de los creyentes (judíos y cristianos) goce de la autoridad de figurar en un libro sagrado, el Eclesiastés, que, por otra parte, está cargado de escepticismo, casi como una excepción en medio de un conjunto de libros sagrados llenos de mitos y dogmas.